lunes, 22 de junio de 2009

El cambio necesario se hace inevitable

  El cambio necesario se hace inevitable

 

Por: Francisco A. Tavarez.

 Nunca ha sido más perentoria la necesidad de profilaxis que requiere la nación dominicana para reencauzar el camino extraviado en su lúgubre discurrir histórico, que en estos momentos aciagos de nuestra vida republicana. De manera asidua e ininterrumpida somos testigos de hechos bochornosos que ponen al descubierto la esencia mafiosa como opera el estado dominicano, y los partidos políticos que de él se sirven. Resulta asqueante convivir con tanta inmundicia moral de parte de la clase política tradicional, que nada le ha ofertado al país y cuyo único merito es haberlo postrado al más bajo perfil de crisis  social, política y económica; es una pena ver como se destruyen los cimientos morales de la patria de tantos hombres valerosos que dieron hasta lo imposible por constituir una nación prospera e independiente.

Hoy más que ayer, es de impostergable valor acometer el proyecto de nación que siempre hemos tenido pendiente de consumar, y que por fuerzas incontrovertibles hemos tenido que aplazar. Es hoy el momento de levantar las banderas del honor y la vergüenza, anteponiéndolas a contrapelo de la clase política reacia a encaminar el plan emancipador definitivo del pueblo dominicano. Esto  más que una proclama, es una denuncia personal de alguien que está sumamente preocupado por la situación imperante; su continuo desgaste, su pronunciado estado de corrupción, la pobreza que sumerge en su abyección a más del 80% de la población dominicana, la apatía fatalista hacia el porvenir de este grandioso pueblo, y las más variadas expresiones de descomposición integral de nuestro patrimonio cultural, ambiental y social.

 No es el momento para denunciar y hablar de los problemas graves que acusa la nación y las instituciones del estado, es el momento de actuar con la resoluta firmeza de desplazar a quienes nos han metido en la podredumbre e indefinición futura más grande de nuestra historia; es hora de que las reservas morales de este pueblo se levanten y con su excelsitud, asestar el golpe definitivo que nos lleve al anhelado progreso pleno.

 Los jóvenes, somos los portadores y  depositarios de los ideales de avanzada que requiere la nación para emprender el vuelo recto hacia la remoción de lo burdo….ya no más señuelos que distraigan nuestra determinación hacia lo correcto. Lo correcto es trillar el camino que nos lleve al reencuentro con lo mejor del pueblo dominicano. No hay una salida más honrosa para este pueblo que una demostración aleccionadora a quienes apuestan al caos y al desorden para perpetuarse en el poder.Digamosle basta a estos prevaricadores consumados!! Basta ya de tanta ignominia gubernamental.

No hay comentarios.:

Publicar un comentario