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8 de abril, 2009 por Iván.
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7 de abril, 2009 por Iván.
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6 de abril, 2009 por Iván.
sábado, 12 de diciembre de 2009
miércoles, 9 de diciembre de 2009
Este año te llevaste a mi cantante favorito, Luis el Terror Días; a mi escritor favorito, Mario Benedetti y a mi actriz favorita, Farrah Fawcet...quiero decirte que mi presidente favorito es: Leonel Fernández
jueves, 3 de diciembre de 2009

Su devoción por la palabra. Su poder de seducción. Va a buscar los problemas donde estén. Los ímpetus de la inspiración son propios de su estilo. Los libros reflejan muy bien la amplitud de sus gustos. Dejó de fumar para tener la autoridad moral para combatir el tabaquismo. Le gusta preparar las recetas de cocina con una especie de fervor científico. Se mantiene en excelentes condiciones físicas con varias horas de gimnasia diaria y de natación frecuente. Paciencia invencible. Disciplina férrea. La fuerza de la imaginación lo arrastra a los imprevistos. Tan importante como aprender a trabajar es aprender a descansar.
Fatigado de conversar, descansa conversando. Escribe bien y le gusta hacerlo. El mayor estímulo de su vida es la emoción al riesgo. La tribuna de improvisador parece ser su medio ecológico perfecto. Empieza siempre con voz casi inaudible, con un rumbo incierto, pero aprovecha cualquier destello para ir ganando terreno, palmo a palmo, hasta que da una especie de gran zarpazo y se apodera de la audiencia. Es la inspiración: el estado de gracia irresistible y deslumbrante, que sólo niegan quienes no han tenido la gloria de vivirlo. Es el antidogmático por excelencia.
del mundo. El país del cual sabe más después de Cuba, es Estados Unidos. Conoce a fondo la índole de su gente, sus estructuras de poder, las segundas intenciones de sus gobiernos, y esto le ha ayudado a sortear la tormenta incesante del bloqueo.
martes, 1 de diciembre de 2009
Soy el Rufo y no me entrego

En agosto de 1972, el Bebe Sendic es herido en el rostro y finalmente capturado tras una balacera con miembros de la Marina en una casa del centro de Montevideo. Es en estas circunstancias fue donde se originó la versión de la famosa frase con la que recibió a sus captores. "Soy el Rufo y no me entrego", se dice que contestó según el comunicado 467 de las Fuerzas Conjuntas en la madrugada del viernes 1 de septiembre. Raul “Bebe” Sendic, quien en 1962 organizó, junto a otros militantes de la izquierda uruguaya, el Movimiento de Liberación Nacional Tupamaros, murió en Paris el 28 de abril de 1989. En una entrevista realizada por la CX36 Radio Centenario 1250 AM que mas abajo les transcribo, su hijo, el diputado Raúl Sendic del Movimiento 26 de Marzo, recuerda la importancia que adquirió aquella paradigmática frase. Yo, parafraseándolo a el, la traigo a colación para utilizarla como un talismán en los momentos difíciles, tales como los que propone esta durísima crisis financiera. Soy el Rufo y no me entrego. Mariana Hernández Larguía.
Hace 32 años yo era muy chico y estábamos festejando mi cumpleaños. Cumplo años el 29 de agosto pero no sé si era por la fecha en que caía el cumpleaños o por que razón se había corrido para el 1º de setiembre y desde hacía tiempo que siempre en casa, allá en Paysandú, era una cita ineludible el comunicado de las fuerzas Conjuntas de las 8 de la noche porque todos los días caía una cantidad de gente, compañeros, siempre escuchando este comunicado con el corazón en la boca en aquellas épocas, pensando que algún día le podía pasar algo al viejo. Justamente ese día estábamos de cumpleaños y no lo escuchamos. Vinieron con la noticia y fue tremendo. A su vez nosotros teníamos la impresión, en los primeros momentos, que la noticia que corrió fue que habían matado a Sendic en la Ciudad Vieja. Para nosotros fue un gran golpe. Después, esa frase "Soy el Rufo y no me entrego" que quiso ser negada durante mucho tiempo, se ha dicho que la frase fue una de las muchas historias que hay de Sendic, de las muchas cosas que la gente ha inventado sobre Sendic y que no era cierto, incluso se ha escrito que la frase no existió. Hace poco tuvo que salir el capitán que estaba al frente del operativo a decir que la frase existió, que Sendic en medio de aquel humo, del polvo que levantaron las balas, de aquella tremenda situación, después de haber ordenado a sus compañeros que se entregaran para salvarle la vida se arrastró por el pasillo disparando y gritando "Soy el Rufo y no me entrego". Entonces, esa frase, por lo menos para todos nosotros, se convirtió en un verdadero símbolo en aquellos tiempos en el exterior y debería cobrar cada vez mas fuerza. A nosotros que nos tocó estar fuera del país entre el 80 y el 85 y para mucha gente mas, esa frase fue un símbolo de la resistencia y de la lucha que había que dar contra la dictadura y creo que cada día cobra más fuerza porque existen fuerzas tan poderosas en contra de los cambios de verdad que necesita nuestro país y nuestra sociedad, porque la gente se siente tan desalentada en momentos tan duros que se están viviendo desde el punto de vista económico y social, porque la gente se desanima y no ve firmeza ni posibilidades reales de que vaya a haber cambios profundos, porque no solo ha ido perdiendo confianza en la derecha sino también en una buena parte de la izquierda. Es necesario que tengamos presente que en aquellos años, en aquel momento tan duro, en medio de la ciudad vieja, entre el humo, el polvo, la sangre de aquel pasillo, aquel hombre que estaba prácticamente solo, fue capaz de lanzar un grito que mostraba toda su dignidad y su decisión de ir hasta el final. Entre tanto diálogo, entre tantas conversaciones sobre las que hoy se han escrito tantos libros, entre fuerzas que eran supuestamente enemigas, entre tantas tranzas y negociaciones, se levantó aquel grito desde la Ciudad Vieja diciendo "Soy el Rufo y no me entrego", coherente con su propia historia, sus propias ideas y coherente también con el costo que había tenido para mucha gente aquella lucha, porque había gente que había seguido el mismo camino, no fue Sendic solamente el que dijo "Soy el Rufo y no me entrego" sino que fue mucha la gente que entregó su vida en distintas organizaciones de la izquierda para hacer posible el proyecto. Hasta ahí, hasta el primero de setiembre del 72 y de ahí para adelante otros muchos más. Pienso que para nosotros hoy, en un momento difícil, con todas las perspectivas que tenemos para adelante, con un triunfo casi al alcance de la mano, las posibilidades de ganar se deben convertir, en la medida que vamos avanzando, en toda una referencia permanente a aquel grito que desafió al futuro "Soy el Rufo y no me entrego".

