

Yanqui GO HOME
Los elaboradores de las nuevas doctrinas militares sobre la guerra de “Baja Intensidad” y el papel de los medios de comunicación en las operaciones militares, no sospecharon que sus planteamientos, hechos en principio, para dominar y someter a los pueblos, con el uso directo de la fuerza militar, mediante el aumento de la capacidad para movilizar y concentrar grandes contingentes de fuerzas armadas en cualquier espacio y en muy poco tiempo, terminarían revolucionando el concepto de la guerra, de la victoria y de las derrotas militares.
Ante un nuevo fracaso militar en Irak y Afganistán los imperialistas han optado por utilización de la guerra sicológica en gran escala. A pesar de que construyeron y mantienen un inmenso ejercito capaz de invadir en pocas horas cualquier país del mundo, han terminado sustituyendo la invasión y ocupación de territorios , por ofensivas contra la psiquis humana y la armonía entre el hombre y la naturaleza, entre en saber y en sentir. Han desquiciado a una parte de la sociedad a fuerza de terrorismo mediático, a otra la han disociado y lo mas grave están convenciendo a la mas sana, a las fuerzas revolucionarias que no es posible construir una sociedad sin las desigualdades, sin la injusticia y sin la explotación de hombre por el hombre.
El establecimiento de siete bases militares en Colombia es una operación sicológica más que militar propiamente. Militarmente hablando, con todos los recursos técnicos que hoy dispone el imperio, con toda su fuerza militar y su capacidad de movilización es una exageración montar siete bases militares, contra un país como Venezuela y exponiendo su papel de nación todopoderosa cuando, con ampliar la que tienen, es suficiente. Porque la invasión a Venezuela no será imperiosamente por fuerzas armadas colombianas, mercenarias o norteamericanas.
La invasión preparada, premeditadamente es cuidadosamente planificada con precisión, interplanetaria es ahora. Es ya. Comenzó hace muchos años con la siembra de valores y paradigmas del capitalismo, con la destrucción de nuestras raíces, de nuestro orgullo, de nuestra magia, de nuestra hermandad. Como ya se ha dicho en otras oportunidades la guerra es por la ocupación de nuestras mentes. Mientras nosotros esperamos armados, únicamente, con fusiles, tanques, aviones ellos se infiltran en nuestras propias narices dejan campos minados en nuestra ideología la cual hemos descuidado. En ese campo han ganado varias batallas que solo el liderazgo de Chávez ha minimizado. Sectores importantes de la clase media sin conciencia de sus intereses sufren de disociación psicótica y “odiocitis” aguda. A tal punto que sus mentes solo se activan con plegarias, invocaciones a la muerte a la destrucción. A otros sectores de esa clase media que normalmente proviene de sectores políticos de la izquierda lo están convenciendo de que la revolución se perderá por culpa de Chávez y mientras a la clase media contrarrevolucionaria la convencen de que para impedir la revolución hay que salir de Chávez a esta, resentida media clase, revolucionaria a medias la convencen, de que para salvar la revolución también hay que salir de Chávez. De allí se alimenta el mal llamado “chavismo sin Chávez”. Culpando a su liderazgo de todos los errores cometidos en el proceso. Se le acusa de no oír a las bases, de proteger a los corruptos, de apoyar a gobernadores y alcaldes que se han apoderado del partido dando el mismo el ejemplo al erigirse en presidente del partido y ser al mismo tiempo presidente de Venezuela. Lo acusan, igual que lo hace la contrarrevolución de ser antidemocrático, sectario, prepotente. Critican y critican pero no son capaces de aportar una sola idea. Quieren salir de Chávez pero no se atreven a decirlo ni tienen una propuesta alternativa por lo que se dedican a sembrar dudas, a crear desconfianzas injustificadas. A disparar contra Chávez desde los matorrales, por mampuesto.
Sin embargo no debemos confundirlos con quienes hacen críticas constructivas y proponen soluciones que no sean las de “quítate tu pa ponerme yo” o poner a un “socio” al estilo del “socio-lismo” que se extendió por Cuba en la época de la presencia soviética.
Chávez los definió muy bien en su discurso, “lealtad en la acción pero irreverencia, audacia, en las ideas”.
“O inventamos o erramos” El delito de pensar diferente solo existe en los sectores sociales mas atrasados. En las doctrinas del oscurantismo. Nadie debe ser ignorado, marginado, señalado por tener una opinión diferente o por mantener y defender una idea.
Patria y socialismo. No tenemos otra opción.
Traído al Foro propagando por José Machete.








Chivacoa, 20 de Octubre de 2009.
Hablar del maestro Robinson es hablar de saberes, desarrollar para ese entonces el principio de una enseñanza donde el aprendizaje debe ser interpretado para poderse comprender es ya una firme propuesta de que tenia análisis de observación de experiencias notables en la educación, su conocimiento en la obra de Rousseau hace ver un hombre sabio en su época, la educación debe estar basada en un aprendizaje libre ameno y no lleno de rigidez es por ello que al otro Simón lo llevaba a dar clases al aire libre el contacto con la naturaleza era un elemento importante para la adquisición del aprendizaje donde en forma narrativa y espontánea. Impartía sus clases anteriormente y su legado fue ignorado en un primer momento, esto se entiende en el siglo XX, luego finales de este siglo y comienzos del siglo XXI a través de los cambios políticos su obra ha sido publicada.





